{"id":60,"date":"2015-07-28T14:53:03","date_gmt":"2015-07-28T14:53:03","guid":{"rendered":"http:\/\/martinlopezolaciregui.com\/?page_id=60"},"modified":"2015-07-30T00:46:25","modified_gmt":"2015-07-30T00:46:25","slug":"libros2","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/martinlopezolaciregui.com\/index.php\/libros2\/","title":{"rendered":"Libros2"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-title title\"><h1 class=\"title-heading-left\">LIBROS<\/h1><div class=\"title-sep-container\"><div class=\"title-sep sep-single\"><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-one-fourth one_fourth fusion-layout-column fusion-column spacing-yes\"><div class=\"fusion-column-wrapper\" style=\"padding:5px;\">\n<h2>EL HOMBRE VA<\/h2>\n<span class=\"fusion-imageframe imageframe imageframe-none imageframe-1\"> <img src=\"http:\/\/martinlopezolaciregui.com\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/pics02.jpg\" alt=\"\" class=\"img-responsive\" \/><\/span><\/div><\/div><div class=\"fusion-three-fourth three_fourth fusion-layout-column fusion-column last spacing-yes\"><div class=\"fusion-column-wrapper\"><div class=\"fusion-sep-clear\"><\/div><div class=\"fusion-separator sep-none\" style=\"border-color:#e0dede;margin-top:27px;margin-bottom:27px;max-width:27;\"><\/div>EL HOMBRE VA SILBANDO VERSOS<br \/>\nHoracio Ferrer<\/p>\n<p>Mart\u00edn L\u00f3pez Olaciregui es poeta, escritor, historiador y abogado. Su San Mart\u00edn, al mejor de todos, de 1997, es libro de verdades que emocionan, justiciero e impecablemente escrito. De 1999 es Historias argentinas, tambi\u00e9n hermoso.<br \/>\nCon Mart\u00edn nos conocimos hace treinta a\u00f1os, cuando yo recitaba y contaba historias noche a noche y tango a tango en el peque\u00f1o tablado tanguero \u201cEl viejo almac\u00e9n\u201d de San Telmo.<br \/>\n\u2026y al percibir c\u00f3mo late<br \/>\nen la noche un verbo eterno<br \/>\nsi eres poeta u orate<br \/>\nsabr\u00e1s que el d\u00eda no es cierto.<br \/>\nComo para honrar estos versos suyos los encuentros con las siempre gentilezas de Mart\u00edn han sido nocturnos. Gentilezas a las que agrega la de recitar de coraz\u00f3n los versos de \u201cBalada para mi muerte\u201d, tango m\u00edo de treinta y cinco a\u00f1os atr\u00e1s, que compusi\u00e9ramos con Astor Piazzolla, y de enviarme la grabaci\u00f3n, junto a los originales de un nuevo libro, El hombre va. Veintitr\u00e9s poemas, tres reflexiones y un cuento, del que elijo, por de pronto, estos versos:<\/p>\n<p>Desde una estrella \u2013la \u00fanica-,<br \/>\nDios vigila,<br \/>\nsonriente,<br \/>\nla muerte<br \/>\nde los rumores del mundo.<br \/>\n(\u201cAtardecer\u201d)<br \/>\nEn ese silencio nacido de los crep\u00fasculos descubre Mart\u00edn a los liricos esp\u00edritus de Buenos Aires, con sus sustancia filos\u00f3fica, sus trabajos aquietados por la contemplaci\u00f3n y ennoblecidos por los duendes del tango:<br \/>\n\u2026te fuiste ya cansado de tanta hipocres\u00eda,<br \/>\nTu grito desgarrado se fue con tu agon\u00eda.<br \/>\n(\u201cDiscepol\u00edn\u201d)<\/p>\n<p>\u2026la angustia del futuro, el peso del pasado<br \/>\n\u201c\u00bfQu\u00e9 he hecho con mi vida?\u201d<br \/>\nera la pregunta que atormentaba<br \/>\nal Remo Erdosain creado por Arlt.<br \/>\n(\u201cEl hombre va\u201d)<\/p>\n<p>Hay d\u00edas en los que siento<br \/>\nuna soledad igual a la de un hombre<br \/>\nflotando solo en la inmensidad del espacio:<br \/>\n(igual a la del hombre que camina solo<br \/>\nen medio de una multitud).<br \/>\nY conoce, desde siempre,<br \/>\n\u201cesas ganas tremendas de llorar<br \/>\nque a veces nos asaltan sin raz\u00f3n\u201d,<br \/>\nde que hablaba Manzi.<br \/>\n(\u201cEl hombre va\u201d)<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n sus poemas son versos para cantar con parsimonia, fibra y t\u00edtulos de Tango:<\/p>\n<p>Pero en todas dorm\u00eda blandamente<br \/>\nUn inm\u00f3vil sedimento de tristeza.<br \/>\n(Fue una tarde cualquiera en Buenos Aires,<br \/>\ndesde un caf\u00e9 con ventana en la vereda).<br \/>\n(\u201cCotidiano\u201d)<\/p>\n<p>\u2026 de mi asombro,<br \/>\nde mi abismo.<br \/>\nDel hecho mismo<br \/>\nDe escribir estas l\u00edneas.<br \/>\n(\u201cNada\u201d)<\/p>\n<p>As\u00ed, ensimismado y claro de alma, Mart\u00edn\u00a0 rima al amor (te me entregaste en una l\u00e1grima), a Dios (el ser de Dios es tan simple \/ como el simple acto de amar), a Buenos Aires (qu\u00e9 triste es mi ciudad \/ y que tiene su tristeza. \/ Y es mi ciudad. \/ Y es mi tristeza).<br \/>\nPor fin de su cuento \u201cLa noche\u201d, acompa\u00f1ando su ser muy argentino con ac\u00e1pites de Cad\u00edcamo y Yupanqui, esta conclusi\u00f3n de bellas y enigm\u00e1ticas sensaciones: \u201cLo sacudi\u00f3 sin violencia un \u00faltimo espasmo consciente al dejar escapar desde lo m\u00e1s rec\u00f3ndito de si mismo un postrer\u00a0 residuo de luz. Ya pod\u00eda esperar la llegada de los solitarios\u201d.<br \/>\nLa pl\u00e9yade de enamorados melanc\u00f3licos, con sus mensajes extraviados en turbios contestadores autom\u00e1ticos, se asoman a las estrofas del poeta. Se oto\u00f1an en la plaza Francia, mientras una gota de whisky hace de sus dolores, relojes.\u00a0 El bandone\u00f3n levanta sus solapas y canta con el pampero silbando en su piel de hojas doradas, \u201cporque su amor\u201d, siente Mart\u00edn, \u201ces grande como un dios\u201d.<\/div><\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><div class=\"fusion-title title\"><h1 class=\"title-heading-left\"><\/h1><div class=\"title-sep-container\"><div class=\"title-sep sep-single\" style=\"border-color:#ab8b65;\"><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-one-fourth one_fourth fusion-layout-column fusion-column spacing-yes\"><div class=\"fusion-column-wrapper\" style=\"padding:5px;\"><div class=\"fusion-title title\"><h2 class=\"title-heading-left\">LA GRECIA ANTIGUA<\/h2><div class=\"title-sep-container\"><div class=\"title-sep sep-single\"><\/div><\/div><\/div><span class=\"fusion-imageframe imageframe imageframe-none imageframe-2\"> <img src=\"http:\/\/martinlopezolaciregui.com\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/pics03.jpg\" alt=\"\" class=\"img-responsive\" \/><\/span><\/div><\/div><div class=\"fusion-three-fourth three_fourth fusion-layout-column fusion-column last spacing-yes\"><div class=\"fusion-column-wrapper\"><div class=\"fusion-sep-clear\"><\/div><div class=\"fusion-separator sep-none\" style=\"border-color:#e0dede;margin-top:27px;margin-bottom:27px;max-width:27;\"><\/div>Esta es una historia elemental de la Grecia antigua y de la filosof\u00eda griega, escrita \u00a0\u2013temerariamente, por cierto- \u00a0por un abogado aficionado a la historia y a la filosof\u00eda.<br \/>\nNo es, pues, un libro para historiadores ni para fil\u00f3sofos (que seguramente no encontrar\u00e1n en \u00e9l algo que no sepan), sino una obra introductoria para quienes no est\u00e1n muy enterados de los temas que trata;\u00a0 quiz\u00e1 sirva tambi\u00e9n para estudiantes secundarios.<br \/>\nEs, por tanto, un texto de informaci\u00f3n, de difusi\u00f3n y de divulgaci\u00f3n, que, en funci\u00f3n de esos objetivos, he intentado redactar en forma clara y did\u00e1ctica, dejando de lado la terminolog\u00eda filos\u00f3fica, evitando las expresiones complicadas, dif\u00edciles o confusas, con econom\u00eda de palabras y con un estilo directo, simple y accesible.<br \/>\nS\u00f3lo espero haber logrado lo que me propuse.<br \/>\nEl autor<\/div><\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><div class=\"fusion-title title\"><h1 class=\"title-heading-left\"><\/h1><div class=\"title-sep-container\"><div class=\"title-sep sep-single\" style=\"border-color:#ab8b65;\"><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-one-fourth one_fourth fusion-layout-column fusion-column spacing-yes\"><div class=\"fusion-column-wrapper\" style=\"padding:5px;\"><div class=\"fusion-title title\"><h2 class=\"title-heading-left\">SAN MART\u00cdN, EL MEJOR DE TODOS<\/h2><div class=\"title-sep-container\"><div class=\"title-sep sep-single\"><\/div><\/div><\/div><span class=\"fusion-imageframe imageframe imageframe-none imageframe-3\"> <img src=\"http:\/\/martinlopezolaciregui.com\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/pics04.jpg\" alt=\"\" class=\"img-responsive\" \/><\/span><\/div><\/div><div class=\"fusion-three-fourth three_fourth fusion-layout-column fusion-column last spacing-yes\"><div class=\"fusion-column-wrapper\"><div class=\"fusion-sep-clear\"><\/div><div class=\"fusion-separator sep-none\" style=\"border-color:#e0dede;margin-top:41px;margin-bottom:41px;max-width:41;\"><\/div>Mart\u00edn L\u00f3pez Olaciregui \u00a0merece el m\u00e1s vivo reconocimiento de los argentinos, y con ellos el de los americanos todos, por haber escrito San Mart\u00edn, el mejor de todos, un ensayo con mucho de meditaci\u00f3n, reflexi\u00f3n y juicio.<br \/>\nY lo merece porque su lucubraci\u00f3n, realizada con buen sustento literario, contribuye a mantener vivo en nosotros el agradecimiento debido a quien le dio a la tierra de su nacimiento libertad pol\u00edtica al conseguir para ella la Declaraci\u00f3n de Independencia de la monarqu\u00eda hispana.\u00a0 Dotado de una poco menos que singular dimensi\u00f3n humana y \u00e9tica, San Mart\u00edn fue un idealista, pero, como bien dice L\u00f3pez Olaciregui, un idealista pr\u00e1ctico que supo y pudo realizar el objetivo grandioso que se hab\u00eda propuesto. Ese idealismo pragm\u00e1tico lo llev\u00f3 para ello a valerse de los m\u00e1s variados medios l\u00edcitos, pero sin comprometer en ning\u00fan caso la consecuci\u00f3n del objetivo final ni ceder en un jeme en punto a la soberan\u00eda nacional.<br \/>\nPara Am\u00e9rica -para Chile, Per\u00fa y Ecuador- fue un libertador, pero jam\u00e1s un conquistador, siempre respetuosos de la voluntad de los pueblos y siempre dispuesto a no aceptar que el mando pol\u00edtico fuera una consecuencia necesaria de la victoria obtenida por el mando militar.<br \/>\nEn algunos casos no se coincidir\u00e1 con dichos y conclusiones de L\u00f3pez Olaciregui, y hasta se disentir\u00e1 de algunos asertos e interpretaciones, pero en todo momento, s\u00ed, se compartir\u00e1 con \u00e9l la afirmaci\u00f3n de que el Padre de la Patria fue, es y seguir\u00e1 siendo el mejor de todos.<\/p>\n<p>Enrique Mario Mayochi<br \/>\nMiembro\u00a0 de n\u00famero de la Academia Sanmartiniana<\/div><\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><div class=\"fusion-title title\"><h1 class=\"title-heading-left\"><\/h1><div class=\"title-sep-container\"><div class=\"title-sep sep-single\" style=\"border-color:#ab8b65;\"><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-one-fourth one_fourth fusion-layout-column fusion-column spacing-yes\"><div class=\"fusion-column-wrapper\" style=\"padding:5px;\"><div class=\"fusion-title title\"><h2 class=\"title-heading-left\">HISTORIAS ARGENTINAS<\/h2><div class=\"title-sep-container\"><div class=\"title-sep sep-single\"><\/div><\/div><\/div><span class=\"fusion-imageframe imageframe imageframe-none imageframe-4\"> <img src=\"http:\/\/martinlopezolaciregui.com\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/pics05.jpg\" alt=\"\" class=\"img-responsive\" \/><\/span><\/div><\/div><div class=\"fusion-three-fourth three_fourth fusion-layout-column fusion-column last spacing-yes\"><div class=\"fusion-column-wrapper\"><div class=\"fusion-sep-clear\"><\/div><div class=\"fusion-separator sep-none\" style=\"border-color:#e0dede;margin-top:41px;margin-bottom:41px;max-width:41;\"><\/div>HISTORIAS ARGENTINAS<br \/>\nMart\u00edn L\u00f3pez Olaciregui sabe contar la historia.<br \/>\nEsto no es poco, pues son demasiado frecuentes los historiadores que no se animan a meterse en la carne y la sangre de los personajes, que son renuentes a las an\u00e9cdotas y hechos peque\u00f1os, que se limitan a la corteza de las cosas.<br \/>\nEl caso de Mart\u00edn L\u00f3pez Olaciregui es diferente.<br \/>\nEncara bravamente sus temas y se mete en lo hondo.<br \/>\nPuede tratarse de la manera con que el caudillo Ibarra recibi\u00f3 en su calcinada sede santiague\u00f1a la Constituci\u00f3n de Rivadavia o del desconcierto de Ricardo L\u00f3pez Jord\u00e1n en la batalla de Pav\u00f3n e, incluso de los tejemanejes de la Operaci\u00f3n Retorno: el autor no mezquina opiniones y se mueve con soltura en el campo de los hechos y, lo que es m\u00e1s riesgoso, en el de las conjeturas.<br \/>\nSe puede coincidir o no con su discurso pero no se puede dejar de reconocer que este autor sabe disponer la formaci\u00f3n de sus elementos para brindar al lector una visi\u00f3n comprensible y, adem\u00e1s, entretenida de los procesos y personajes que abarca.<\/p>\n<p>F\u00e9lix Luna<\/div><\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","template":"","meta":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/martinlopezolaciregui.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/60"}],"collection":[{"href":"https:\/\/martinlopezolaciregui.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/martinlopezolaciregui.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/martinlopezolaciregui.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/martinlopezolaciregui.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=60"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/martinlopezolaciregui.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/60\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":98,"href":"https:\/\/martinlopezolaciregui.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/60\/revisions\/98"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/martinlopezolaciregui.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=60"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}